Restauración fotográfica

Repara daños visibles sin convertir la foto en otra escena.

Este proceso corrige con prudencia tonos desvaídos, contraste débil, desgaste superficial y detalle recuperable para obtener una copia más clara, no una reconstrucción moderna inventada.

Corrección conservadora

Prioriza personas, objetos y encuadre reconocibles frente a una reconstrucción agresiva.

Daños combinados

Puede tratar desgaste menor, suavidad, poco contraste y pérdida de tono en un trabajo revisable.

Comparación directa

La fuente permanece disponible para contrastar las decisiones antes de descargar.

Prepara un buen escaneo

Escanea la foto plana, incluye el borde cuando aporte contexto y evita reflejos de vidrio o fundas. Cuanta más información conserve la fuente, más evidencias tendrá la restauración.

Restaurar no es colorizar

La restauración mejora legibilidad y daño visible; la colorización interpreta colores. Ambas pueden recomendarse para una fuente apta, pero resuelven problemas distintos y deben evaluarse por separado.

Rostros y zonas ausentes

Los rasgos presentes pueden ganar claridad, pero lo destruido o ausente no puede recuperarse con certeza. El resultado no debe tratarse como una reconstrucción autorizada de identidad.

Comprueba a tamaño completo

Examina ojos, dientes, cabello, joyas, escritura, bordes y texturas repetidas. Conserva el escaneo original como registro de archivo y considera la versión mejorada una copia derivada.